Llevamos más de 15 años gobernados por el rectángulo brillante en nuestro bolsillo. Pero tal como menciona Perplexity, según Demis Hassabis, CEO de Google DeepMind y uno de los arquitectos de la revolución actual de la IA, el reinado del smartphone tiene fecha de caducidad. En declaraciones recientes, Hassabis sugiere que la Inteligencia Artificial no fue creada para vivir encerrada en una app, sino para interactuar con el mundo físico. La conclusión es provocadora: las gafas inteligentes no son un accesorio, son el reemplazo definitivo del teléfono tal como lo conocemos.

Gafas inteligentes vs. Smartphones: ¿Por qué el cambio es inevitable?

La tesis de Hassabis se centra en la fricción. Sacar el teléfono, desbloquearlo y abrir una cámara es demasiado lento para la velocidad de la IA generativa moderna.

En un mundo impulsado por modelos multimodales (que entienden texto, voz, imagen y video simultáneamente), el dispositivo ideal es aquel que tiene la misma perspectiva que tus ojos. Para el ecosistema MadTech, esto valida inversiones como las de Meta con Ray-Ban y los rumores sobre el nuevo dispositivo de OpenAI. No es una lucha de pantallas, es una lucha por la "interfaz invisible".

Gafas Inteligentes Hassabis Google

IA Multimodal: El cerebro detrás del cristal

Lo que diferencia a estas gafas de los intentos fallidos del pasado (como los Google Glass originales) es el "cerebro". Ahora, agentes de IA como Gemini pueden analizar lo que el usuario está viendo en tiempo real y ofrecer asistencia proactiva. Para los anunciantes, esto cambia las reglas del juego: pasamos de segmentar por "cookies" o "ID de dispositivo" a segmentar por contexto visual en tiempo real. Si el usuario mira una cafetera rota, la IA puede sugerir un tutorial o una oferta de reparación. El inventario publicitario deja de ser un espacio digital y se convierte en una capa sobre la realidad física.

El reto de la privacidad y la aceptación social

Por supuesto, el camino no está libre de obstáculos. La adopción masiva de wearables con cámara enfrenta los mismos retos de privacidad que hundieron a sus predecesores. Sin embargo, la generación Z, acostumbrada a documentar su vida en formato vertical, parece más dispuesta a intercambiar privacidad por la conveniencia de un asistente omnisciente.

¿Cuándo ocurrirá el reemplazo masivo?

Al buscar sobre la transición tecnológica, la duda recurrente es el "cuándo". Hassabis y otros expertos apuntan a un horizonte de 3 a 5 años para que la tecnología (batería, peso, calor) alcance la madurez necesaria para que dejemos el teléfono en casa.

No será un cambio de la noche a la mañana, sino una transición híbrida donde el reloj y las gafas absorben las notificaciones, dejando al celular solo para tareas de cómputo pesado.

La predicción del CEO de Google DeepMind es un aviso a navegantes: el modelo de negocio basado en la "atención a la pantalla" está por sufrir su mayor disrupción. Si las gafas inteligentes se convierten en el estándar, las marcas que hoy dependen del display ads deberán reinventarse para ser relevantes en un mundo donde la publicidad se susurra al oído o se proyecta en el lente.

¿Tu estrategia de marketing sobrevive si desaparecen las pantallas?
Conoce todo lo que necesitas sobre el futuro 'screenless' en Adtech.