Hace apenas dos años, las salas de juntas estaban llenas de preguntas existenciales sobre si la Inteligencia Artificial destruiría la creatividad humana. Hoy, en 2026, esas preguntas han desaparecido. Tal como menciona TechCrunch, durante el Web Summit Qatar, quedó claro que la conversación ha madurado. Los CEOs ya no debaten sobre la ética de la adopción de IA en empresas; debaten sobre la velocidad de implementación. El consenso es brutalmente simple: si tu equipo sigue perdiendo horas redactando minutas o clasificando tickets de soporte manualmente, tu compañía está quemando capital. La era de la experimentación ha terminado; ha comenzado la era de la eficiencia radical.

Adopción de IA en empresas: La nueva métrica de supervivencia

Según los paneles presentados en Doha, la narrativa ha girado 180 grados: David Shim, CEO de Read AI, destacó cómo las herramientas de medición y resumen automático han pasado de ser "novedades interesantes" a infraestructura crítica.

El enfoque de los líderes tecnológicos ya no está en crear "super-humanos", sino en eliminar el "trabajo robot" que los humanos han estado haciendo por décadas. La adopción exitosa en 2026 no se mide por cuántos chatbots tienes, sino por cuántas horas de trabajo administrativo has logrado borrar del calendario de tus empleados.

Adopción de IA en empresas

Automatización de reuniones: El primer gran triunfo

Uno de los puntos clave discutidos fue el impacto de los "Notetakers" y agentes de productividad. Herramientas que se unen a las videollamadas, transcriben, resumen y asignan tareas automáticamente están redefiniendo la cultura laboral. Para el sector AdTech, donde las reuniones de estatus y los reportes de campaña consumen el 40% del tiempo de los Account Managers, esta tecnología es la diferencia entre ser rentable o no. La opinión de los CEOs es unánime: la memoria institucional ya no debe depender de la capacidad de retención de un empleado, sino de un repositorio indexado por IA.

Customer Support y la escala global

Otro ángulo explorado por empresas como Lucidya es la capacidad de la IA para escalar la empatía y la resolución de problemas en mercados complejos. La adopción de IA en el servicio al cliente ha dejado de ser sobre "desviar llamadas" para convertirse en "predecir problemas". Los líderes empresariales ven en estas herramientas la única forma viable de mantener estándares de calidad 24/7 sin multiplicar los costos operativos por diez.

¿Qué frena a los CEOs para una adopción total?

A pesar del entusiasmo, los ejecutivos en el Web Summit señalaron que el principal obstáculo ya no es la tecnología, sino la gobernanza de datos.

El miedo al robo de propiedad intelectual o a que un modelo de IA entrene con datos confidenciales sigue siendo la gran barrera que impide una integración profunda en sectores regulados. Sin embargo, la presión del mercado está obligando a solucionar estos temas legales a una velocidad récord.

La lección del Web Summit Qatar es que la adopción de IA ha dejado de ser una ventaja competitiva para convertirse en un requisito de operación. Para los directores generales, el mensaje es claro: el riesgo no está en usar IA y equivocarse, sino en no usarla y volverse irrelevante por lentitud.

En 2026, la eficiencia no se pide; se automatiza.