El 16 de septiembre de 2026, el tribunal desclasificó sin redacciones la opinión completa de la jueza Leonie Brinkema sobre los remedios en el caso US v. Google (AdTech). Ninguna de las dos partes solicitó redacciones durante los 14 días que tuvieron para hacerlo. Las 106 páginas son públicas exactamente como fueron escritas.
Lo que hay adentro no sorprende a quien siguió el proceso, pero los detalles sí importan.
La lista de obligaciones de Google
El remedio más significativo es un mandato de interoperabilidad: Google tiene que construir integraciones de API que conecten AdX y DFP con Prebid, el framework de código abierto que está detrás del header bidding.
La ironía histórica es notable. Prebid fue creado precisamente para darle a los publishers una forma de solicitar pujas competitivas de múltiples exchanges fuera del control de Google. Durante años, Google se negó a participar, reconociendo internamente que era una amenaza. Ahora un tribunal lo obliga a integrarse.
La apertura de AdX a Prebid podría cambiar las reglas de competencia en el ecosistema programático. Únete a la Comunidad y sigue de cerca los cambios que están redefiniendo la relación entre publishers, exchanges y plataformas.
Las demás obligaciones operan en la misma dirección de apertura. AdX debe enviar pujas en tiempo real a servidores de anuncios rivales en los mismos términos que da a DFP. La orden es explícita: las integraciones deben ser "funcionalmente equivalentes". Construir algo técnicamente compatible pero deliberadamente inferior no va a funcionar.
El DOJ pedía que Google liberara la lógica completa de subasta de DFP como código abierto. Brinkema dijo no. En cambio, Google tiene que publicar documentación técnica explicando cómo DFP selecciona al ganador, cómo se fijan precios, cómo se hacen ajustes de puja, y compartir datos de pujas en tiempo real con todos los publishers.
Del lado comprador, AdWords queda prohibido de pujar directamente en DFP, de favorecer las propias herramientas de Google y de usar datos de primera parte de formas que le den ventaja a su propio stack. DV360, en cambio, no tiene restricciones equivalentes. El tribunal determinó que el gobierno nunca estableció una conexión suficiente entre DV360 y la conducta anticompetitiva central del caso. Dependiendo de a quién se le pregunte, eso es una omisión relevante.

Un monitor técnico nombrado por el tribunal tendrá acceso completo a empleados, sistemas y código fuente de Google durante seis años, no los 15 que pedía el DOJ. Todas las obligaciones aplican globalmente.
Lo que viene
El fallo final no está firmado todavía. Ambas partes tienen hasta el 2 de octubre para presentar sus propuestas de fallo final. La medida entra en vigor 60 días después de que Brinkema firme la orden oficial. Google apelará en el momento en que eso ocurra, y la apelación puede durar años. La jueza tomó eso en cuenta para elegir remedios conductuales sobre una venta estructural: una desinversión forzada habría estado atada en tribunales por una década.
Para publishers, SSPs y exchanges que compiten con AdX, PubMatic, Magnite, Index Exchange, la apertura de AdX a Prebid bajo términos equivalentes representa la primera intervención estructural real en el mercado de display web abierto en la historia del sector. Cuánto tarda Google en implementarlo y con qué fidelidad lo hace es la pregunta que el monitor técnico va a tener que responder.
Google tendrá que abrir datos, integraciones y procesos de su stack publicitario como nunca antes. Únete a la Comunidad y mantente al tanto de las decisiones que están transformando el futuro del AdTech.
