- OpenAI, Google y Meta cambiaron las reglas en solo cuatro días.
- La IA ahora investiga, verifica y corrige sus propios errores.
- El impacto en marketing, publicidad y datos ya es medible.
De asistentes conversacionales a motores autónomos de razonamiento, ¿qué cambió en febrero y por qué redefine MadTech, AdTech y la toma de decisiones estratégicas?
Durante años, la discusión sobre inteligencia artificial giró alrededor de una pregunta simple: ¿qué tan bien responde?
En febrero, esa pregunta quedó obsoleta.
Entre el 9 y el 12 de febrero, OpenAI, Google y Meta lanzaron actualizaciones que, en conjunto, marcan un cambio de 360°: la IA deja de ser un asistente reactivo y se convierte en un sistema que planifica, verifica y ejecuta trabajo real de forma autónoma.
La competencia ya no se mide por quién responde más rápido, sino por quién comete menos errores, razona mejor y puede operar durante más tiempo sin supervisión humana constante.
Y para MadTech y AdTech —industrias donde la velocidad, la precisión y la escala definen la ventaja competitiva— este cambio no es técnico: es estructural.
👉 Este análisis forma parte de nuestra cobertura profunda sobre IA aplicada a MadTech y AdTech.
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Del “prompt” al plan: La IA aprende a investigar y verificarse
OpenAI: investigación verificable y código en tiempo real
El pasado 11 de febrero, OpenAI actualizó Deep Research, una funcionalidad que actúa como un analista senior: revisa grandes volúmenes de información, construye un plan de investigación, ejecuta búsquedas profundas y entrega informes con fuentes verificables.
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