- La compra programática avanzó más rápido que la producción creativa… hasta ahora.
- La creatividad dejó de ser un output y empieza a operar como infraestructura estratégica.
- Escalar visuales ya no es un problema técnico, sino una decisión de negocio.
Durante años, la conversación en AdTech se centró en optimizar la compra de medios: mejores DSPs, modelos de bidding más sofisticados, data más precisa. Sin embargo, un cuello de botella permanecía casi intacto: la producción creativa.
En un ecosistema que exige personalización masiva, velocidad y coherencia de marca, el límite ya no estaba en la tecnología de medios, sino en la capacidad real de generar y adaptar assets a escala.
Ese es el contexto en el que LDM anuncia el lanzamiento de BrandRender, una infraestructura propia de creative automation que introduce un concepto poco explorado en la región: creación de visuales ilimitados, alineados a brandbooks globales y listos para escalar regionalmente sin fricción operativa.
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Del “cuántos assets puedo producir” al “qué tan rápido puedo aprender del mercado”
Desde una perspectiva estratégica y clave, el verdadero cambio no está solo en la cantidad de piezas producidas, sino en lo que esto habilita a nivel negocio. Hasta ahora, muchas campañas de alto performance se veían condicionadas por ciclos creativos lentos, altos costos de producción y dependencias logísticas difíciles de escalar.
BrandRender rompe ese paradigma al integrar IA aplicada a la producción visual, permitiendo adaptar creatividades por país, cultura y contexto comercial en cuestión de horas, no semanas. En términos prácticos, esto significa que la creatividad deja de ser un freno y se convierte en una variable optimizable, al mismo nivel que el targeting o el presupuesto.
Como señala Israel Santiago, presidente de LDM, “el mercado ya no pide campañas, pide conversaciones constantes”. Y esas conversaciones, en un entorno programático, solo son posibles cuando la producción creativa puede responder con la misma velocidad que los datos.

Eficiencia operativa que normalmente no se cuenta en los comunicados
Lo interesante —y poco habitual— es que esta tecnología ya fue probada en operaciones de alta complejidad regional, incluyendo marcas globales de logística y belleza con presencia en Centro y Sudamérica.
Algunos aprendizajes relevantes para líderes de marketing son:
- Escalamiento regional real: producción visual tropicalizada en 14 países de forma simultánea, sin sets físicos ni producciones locales fragmentadas.
- Relevancia cultural sin diluir la marca: adaptación automática a códigos locales manteniendo 100% de coherencia con lineamientos globales.
- Time-to-market radicalmente menor: ciclos creativos que antes tomaban semanas se redujeron a horas, impactando directamente la agilidad comercial.
Este punto es clave: la automatización creativa no es solo eficiencia de costos, es una palanca directa para test-and-learn, optimización creativa continua y mejores decisiones de inversión.
Creative Automation: el eslabón que faltaba en el stack AdTech
En el discurso AdTech solemos hablar de IA en medios, data o atribución, pero rara vez del workflow creativo como sistema.
BrandRender apunta justo ahí: eliminar la fricción histórica entre estrategia de medios y producción visual.
Para CMOs y heads de performance, esto abre una pregunta incómoda pero necesaria:
👉 ¿Cuántas oportunidades de performance se pierden hoy porque la creatividad no escala al ritmo del mercado?

Lo que viene: creatividad como infraestructura, no como proyecto
Es así como el movimiento de LDM refleja una tendencia más amplia en la convergencia data-creatividad: la creatividad deja de ser un output aislado y se convierte en infraestructura estratégica.
En un contexto cookieless, con audiencias fragmentadas y múltiples puntos de contacto (CTV, retail media, social, DOOH), la capacidad de generar variaciones creativas inteligentes será un diferenciador competitivo, no un nice-to-have.
La pregunta ya no es si las marcas deben adoptar automatización creativa, sino qué tan rápido pueden hacerlo sin comprometer su ADN.
¿La creatividad ilimitada será el nuevo estándar del performance marketing en la región?
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