Javier Cordero

VP y Director General de Red Hat NOLA

Durante años, la conversación sobre inteligencia artificial (IA) en las empresas estuvo dominada por una pregunta casi obsesiva: qué tareas podrían automatizarse. Sin embargo, la nueva generación de IA agéntica está desplazando lentamente el foco hacia una discusión mucho más profunda: cómo transformar el potencial humano dentro de las organizaciones.

Es así como surge el concepto de “superusuarios”: personas capaces de amplificar su creatividad, productividad y capacidad de decisión gracias a agentes de IA diseñados para colaborar, contextualizar y acelerar procesos. Esta evolución es respaldada por la consultora IDC, que señala cómo la llegada de los agentes autónomos —tecnología que ya es prioridad para el 32% de las empresas que adoptan IA— ha transformado el rol de los colaboradores mexicanos.

Hoy, estos profesionales han dejado atrás la ejecución de tareas repetitivas para evolucionar hacia funciones de mayor valor, enfocadas en supervisar sistemas, validar resultados complejos y tomar decisiones con mayor frecuencia y precisión.

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