Tania Alanis Picon
Directora de Estrategia de Marketing Omnicanal en Coca-Cola FEMSA
La conversación sobre inteligencia artificial en marketing suele comenzar hablando de eficiencia. Pero rara vez empieza con la pregunta correcta.
Procesar más datos, segmentar con mayor precisión y responder con mayor velocidad ya forma parte del trabajo cotidiano de muchos equipos. Estas capacidades están redefiniendo la manera en que se planean campañas, se organizan audiencias y se interpretan señales de consumo. Sin embargo, conforme estas herramientas ganan espacio dentro de la operación, emerge una pregunta mucho más relevante: ¿qué tipo de relación estamos construyendo cuando una marca entra al hogar a través de una pantalla, una recomendación automatizada y, finalmente, una entrega física?
La respuesta no está únicamente en la tecnología ni en el volumen de datos disponibles. Está en la manera en que ambos elementos se traducen en una experiencia que el consumidor perciba como coherente, confiable y compatible con su vida cotidiana.
Esta publicación es solo para suscriptores
Suscribirse Suscribirse¿Ya tienes una cuenta? Iniciar sesión