Sharahí Zamudio
Presidenta de la Asociación Mexicana de Agencias de Promociones (AMAPRO)
Cada revolución tecnológica promete cambiar las reglas del juego. Sin embargo, pocas veces nos detenemos a pensar que cuando una tecnología deja de ser exclusiva y comienza a estar al alcance de todos, también deja de ser el factor que marca la diferencia.
Eso es precisamente lo que ocurre con la inteligencia artificial. Su rápida evolución está democratizando capacidades que hace apenas unos años parecían reservadas para unas cuantas organizaciones. Conforme se vuelve más poderosa y accesible, cobran mayor relevancia aquellas habilidades que ningún algoritmo puede replicar por completo: el criterio, la creatividad y la capacidad de comprender a las personas.
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