Sharahí Zamudio

Presidenta de la Agencia Mexicana de Agencias de Promociones

Las marcas se encuentran hoy en el centro de una conversación que ya no puede postergarse. La Ley Silla, junto con iniciativas como la reducción de la jornada laboral y el derecho a la desconexión digital, está modificando la operación de las empresas y alcanzando el corazón mismo de cómo se diseñan y ejecutan las experiencias de marca en México.

Durante años, gran parte de la industria operó bajo una lógica de inmediatez permanente: activaciones sin pausas, equipos en piso resolviendo sobre la marcha y una disponibilidad prácticamente constante. Sin embargo, ese modelo comienza a mostrar señales de desgaste frente a una nueva realidad laboral que exige mayor equilibrio y sostenibilidad.

Desde hace tiempo, hemos impulsado la necesidad de dignificar el trabajo de quienes representan a las marcas en el punto de contacto directo con los consumidores. Aunque no se trata de una conversación nueva, hoy adquiere una relevancia distinta.

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