Marcos Pueyrredon

Presidente eCommerce Institute y Co-founder

Llevamos más de dos décadas hemos escuchado que "la IA iba a cambiarlo todo". Y lo hizo, pero de forma progresiva, casi cómoda. La IA recomendaba, sugería, optimizaba. El humano decidía. Ese contrato tácito entre la tecnología y el negocio funcionó... hasta ahora.

En 2026, el equilibrio se rompió.

Hoy estamos frente a un cambio de paradigma: los sistemas ya no esperan instrucciones. Los agentes de IA interpretan una intención, diseñan planes y ejecutan acciones. Negocian con proveedores, ajustan precios en tiempo real, gestionan inventarios y optimizan campañas publicitarias. Hacen todo eso sin que nadie les pida permiso en cada paso. A esto lo llamamos Agentic Commerce.  

Los casos ya no son promesas, son evidencia. Walmart, por ejemplo, ya negocia contratos con proveedores usando bots de la startup Pactum, y logrando ahorros de hasta el 40% en compras —dato documentado por el MIT Center for Transportation and Logistics—. Amazon lanzó un Seller Assistant entrenado con 25 años de datos propios que gestiona inventarios y anticipa la demanda de forma autónoma. En China, Meituan lanzó a fines de 2025 su agente Xiaomei —analizado por Harvard Business Review— y lo definió internamente no como un chatbot, sino como un orquestador y agente de ejecución: un usuario puede decir "pedí mi almuerzo de siempre pero que llegue 20 minutos más tarde" y el agente interpreta, aplica las preferencias y completa la transacción sin que el cliente toque la pantalla.

Esta publicación es solo para suscriptores

Suscribirse Suscribirse

¿Ya tienes una cuenta? Iniciar sesión